Una casa aquí, cuidada mientras vives allí.
Cuando tu casa está a un vuelo de distancia, los problemas pequeños crecen en la sombra. Somos tus ojos y tus manos sobre el terreno, con un informe con fotos después de cada visita, para que siempre sepas cómo está.
¿Te suena?
Vives en el extranjero
Tu casa en España pasa meses vacía. Alguien debería vigilarla, y enseñarte lo que ha encontrado.
La tienes alquilada
Inquilinos, cambios, fianzas y arreglos pequeños, resueltos por alguien que está a veinte minutos, no por ti desde otro país.
Acabas de comprar
Suministros, los primeros arreglos, una copia de las llaves en manos de confianza. El servicio discreto que hace que la compra siga sintiéndose bien.
Lo que te quitamos de encima.
Paso a paso, sin sorpresas.
Visita e inventario
Recorremos tu casa contigo, en persona o por vídeo, y anotamos lo que importa: llaves, contadores, manías, esas cosas que solo sabe el dueño.
Un plan para tu casa
Ritmo de visitas, qué vigilamos, a quién llamar y cuándo. Por escrito, con una cuota mensual fija.
La rutina
Las visitas ocurren, y las ves: un breve informe con fotos tras cada una, para que ese “está todo bien” sea algo que puedes comprobar.
Cuando algo se rompe
Primero recibes una foto y un presupuesto. Por encima del pequeño límite de urgencias que acordemos, no se gasta nada sin tu sí.
Nos lo preguntan cada semana.
¿Con qué frecuencia visitáis la casa?
Se acuerda para cada vivienda. Muchos propietarios eligen cada una o dos semanas, más una revisión después de un temporal fuerte. El ritmo queda escrito en tu plan, y cada visita genera un informe.
¿Cuánto cuesta?
Depende de la casa y del ritmo, así que presupuestamos cada una. Lo que sí prometemos: una cuota mensual fija, acordada por escrito antes de empezar, no un contador que corre cuando no miras.
¿También gestionáis alquileres?
Sí, alquileres de larga temporada: buscar inquilinos, contratos, cambios y el papeleo de por medio. Además te diremos con sinceridad qué renta es realista antes de que hagas cuentas sobre una cifra.
¿Qué pasa en una urgencia?
Vamos. Una tubería reventada no espera a una llamada a otro país, así que fijamos por adelantado un pequeño límite para urgencias, y todo lo que lo supere sigue necesitando tu sí primero.
¿Puedo alquilarla a turistas?
Puedes, pero el alquiler turístico aquí ya está muy regulado. La vivienda necesita el registro de uso turístico ante la Generalitat, respaldado por un informe de compatibilidad urbanística del ayuntamiento, y desde 2025 también un número de registro nacional, y todo eso tiene que aparecer en tus anuncios. Te diremos con honestidad si tu propiedad y tu comunidad lo permiten, y te guiaremos por el papeleo antes de que montes una temporada alrededor.
¿Y los impuestos por el alquiler?
Como no residente declaras el ingreso del alquiler en el Modelo 210: un 19% si estás en la UE, tras restar los gastos deducibles, o un 24% si estás fuera. También hay un pequeño impuesto por los meses que la casa está vacía. Ambos son fáciles de pasar por alto desde fuera, así que los mantenemos en tu radar y trabajamos con un gestor que los presenta como toca.
Pregúntanos por tu caso. Te respondemos sin rodeos.
Sin presión y sin compromiso. Y si no somos las personas adecuadas, te lo decimos y te orientamos hacia algo mejor.