Toda la compra, en tu lado de la mesa.
Enseñar casas lo hace cualquiera. El trabajo de verdad es llevarte a las llaves con seguridad: las comprobaciones preparadas antes de que te comprometas, la notaría explicada en palabras que entiendes, y alguien que sigue contestando el año siguiente.
¿Te suena?
Compras desde el extranjero
Otro idioma, otras reglas, agentes que trabajan para el vendedor. Necesitas a una persona cuyo trabajo sea tu lado.
Es tu primera compra en España
NIE, arras, notaría: solo las palabras ya son un muro. Lo recorremos paso a paso, en palabras que de verdad entiendes.
No siempre puedes estar aquí
Visitas por vídeo que enseñan también los rincones malos, y un proceso que no te obliga a coger un avión cada semana.
Lo que te quitamos de encima.
Paso a paso, sin sorpresas.
Buscar
Primero una conversación, y luego una selección pensada para tu vida.
Comprobar
Titularidad, deudas, licencias, comunidad: las comprobaciones se preparan antes de que te comprometas con nada.
Acompañar
Oferta, arras, hipoteca, notaría. Cada papel explicado antes de firmarlo.
Quedarnos
Suministros, reforma, gestión. La mayor parte de nuestro trabajo empieza después de mudarte.
Nos lo preguntan cada semana.
¿Quién os paga, y cuánto?
En España la comisión de la agencia suele pagarla el vendedor. Sea cual sea el acuerdo en tu operación, lo sabrás por nosotros con claridad antes de empezar, nunca como sorpresa en la notaría.
¿Debería usar vuestro abogado?
No, y no dejaremos de repetirlo: tu abogado debe ser independiente y responder solo ante ti. Trabajamos junto al que elijas y le ponemos el trabajo fácil.
¿Puedo comprar sin venir a España?
Es posible: con un poder notarial y vídeo, las compras a distancia funcionan, y las hemos hecho. Aun así preferimos que pises la casa una vez antes de comprometerte, y te lo diremos.
¿Qué son las arras, y por qué todo el mundo avisa de ellas?
Es el contrato del depósito, normalmente un 10%, y difícil de deshacer. La regla que te protege: primero las comprobaciones, después las arras. Mantenemos esa línea aunque frene el trato.
Pregúntanos por tu caso. Te respondemos sin rodeos.
Sin presión y sin compromiso. Y si no somos las personas adecuadas, te lo decimos y te orientamos hacia algo mejor.